
El truco de la "Ancla" para tu tabla de cortar.
Aquí tienes un consejo que te va a ahorrar el mayor drama en la cocina (y probablemente un par de platos rotos o quemaduras)
5/16/20242 min read
Si eres joven y estás empezando a cocinar, lo más normal es que tengas una tabla de plástico o de madera fina que, en cuanto intentas cortar una cebolla o un tomate, empieza a bailar por toda la encimera.
Una tabla que se mueve es una guillotina para tus dedos.
Aquí tienes 3 trucos para mantener tus dedos a salvo
El Truco del Paño Húmedo
Antes de empezar a picar nada, haz esto:
Moja un paño de cocina o un par de trozos de papel de cocina.
Escúrrelo bien para que esté húmedo, no chorreando.
Ponlo estirado sobre la encimera y coloca la tabla encima.
Resultado: La tabla se quedará "pegada" por succión. Podrás cortar con fuerza y velocidad sin que se deslice ni un milímetro. Es seguridad profesional nivel chef por 0 euros.
El truco de las bandas elásticas (Gomillas)
Si no quieres mojar un paño o no tienes papel de cocina a mano, busca dos gomas elásticas (las típicas de papelería o las que vienen con los manojos de espárragos/puerros).
Cómo se hace: Coloca una goma en cada extremo de la tabla de cortar, rodeándola a lo ancho.
Por qué funciona: El caucho de las gomas crea un agarre antideslizante inmediato contra la encimera. Es ideal para tablas de madera que pesan un poco más.
La "Alfombrilla" de silicona (o el salvamanteles)
Si tienes por casa algún salvamanteles de silicona fino o una malla de esas que se ponen debajo de las alfombras para que no deslicen:
Cómo se hace: Corta un trozo del tamaño de tu tabla y guárdalo exclusivamente para cocinar.
Por qué funciona: A diferencia del paño húmedo, esto no necesita agua, no se ensucia y es eterno. Es el método más higiénico porque no acumula humedad debajo de la tabla mientras cortas.
Bonus
El "Cuchillo de Sierra" no es solo para el pan
Si no tienes un juego de cuchillos profesional (lo normal a los 20 años), seguramente tu cuchillo "cebollero" esté más desafilado que una cuchara.
El hack: Usa el cuchillo de sierra (el del pan) para cortar tomates, limones o pimientos.
Por qué: La piel de estas verduras es resbaladiza. Un cuchillo normal sin filo rebotará y te cortará a ti; los "dientes" del cuchillo de sierra agarran la piel a la primera y cortan sin esfuerzo.
Consejo de limpieza relámpago
No metas los cuchillos buenos en el lavavajillas.
El calor extremo y el detergente abrasivo se comen el filo en dos lavados. Lávalos a mano, sécalos al momento y te durarán años cortando como el primer día.
